Cuando llega el calor, parece que hasta a la más minimal y sobria de nosotras le apetece "colgarse" algún accesorio o joya que le alegre el look. Los brazos se destapan y se llenan de finísimas (y siempre varias) pulseras, las orejas quedan al descubierto con desenfadados moños y nuestros cuellos se visten con collares de bisutería volcánica que este año son tendencia absoluta. Esto es lo que se llevará este verano si hablamos de joyería.